8 de octubre de 2017

Corea del Norte y Yemen: los costes del Imperio


USNews & World Report

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Los estadounidenses deben oponerse a las políticas de Trump en Corea del Norte y Yemen que responden a prioridades imperiales.
Mientras la guerra verbal entre los gobiernos de Donald Trump y Kim Jong-un ha degenerado en una espiral de insultos pueriles y amenazas militares cada vez mayores, el mundo tiembla ante sus posibles consecuencias. Según supuestas informaciones del Pentágono, un ataque con armas convencionales de Corea del Norte causaría 20.000 bajas diarias a Corea del Sur. Una guerra nuclear, podría suponer millones de muertos.
Mientras tanto, en Yemen, Estados Unidos colabora militarmente con lo que las organizaciones de ayuda humanitaria consideran crímenes contra la humanidad. Las fuerzas armadas estadounidenses suministran combustible y asisten en la localización de objetivos a los bombarderos saudíes, que ya han causado la muerte de miles de civiles . Además, la intervención comandada por Arabia Saudí en la guerra civil de Yemen ha bloqueado la entrada de alimentos al país, llevando a más de siete millones de personas al borde de la muerte por inanición.
“Los saudíes intentan deliberadamente crear una situación de hambruna en Yemen para obligar a los yemeníes a sentarse a la mesa de negociaciones [y] el gobierno de Estados Unidos participa en esta estrategia”, ha declarado el senador Chris Murphy.
En estos momentos, y como resultado de la destrucción, Yemen está sufriendo la peor epidemia de cólera del mundo, que ya ha afectado a más de 500.000 personas y ha causado más de 2.000 muertes. Según estimaciones de la ONU, en Yemen muere un niño cada 10 minutos a causa de enfermedades prevenibles.
Si nuestro gobierno amenaza con aniquilar naciones enteras o participa en despiadados castigos colectivos en lugares remotos, al menos deberíamos entender por qué sucede esto. Estos crímenes son ilegales (incluso las amenazas de Trump contra Corea del Norte están prohibidas por la Carta de Naciones Unidas) y nada podría justificarlos. No obstante, nuestros dirigentes y analistas políticos inundan los medios de comunicación de masas con razonamientos que a menudo logran el apoyo tácito de muchas personas que no deberían suscribir el engaño.
La idea de que la capacidad nuclear de Corea del Norte es una amenaza para Estados Unidos, sobre todo porque Kim estaría lo suficientemente loco para atacarnos, fue desmentida en un reciente reportaje del New York Times:
“Lo temible no es que Kim pueda lanzar un ataque preventivo sobre la Costa Oeste; esa sería una opción suicida y si algo ha demostrado el líder de treinta y tres años durante los cinco años que lleva en el cargo es que busca la supervivencia por encima de todo. Pero el hecho de que Corea del Norte cuente con el potencial para contraatacar debería determinar cualquier decisión que Trump y sus sucesores hagan sobre la defensa de sus aliados en la región”.
Es decir: si Corea del Norte tomara represalias contra un ataque de Estados Unidos, Washington perdería poder en Asia. Parece que cuando rascamos bajo la superficie de los argumentos de “seguridad nacional” que justifican una política exterior terriblemente peligrosa o violenta, lo que encontramos suele ser el poder, más que la seguridad o el bienestar de los estadounidenses. De otro modo, la negociación de soluciones pacíficas debería ser la prioridad.
Pero en junio, sin ir más lejos, la Administración Trump rechazó una oferta de Corea del Norte y China para negociar un acuerdo por el que aquella suspendería sus ensayos con misiles y nucleares a cambio de que Estados Unidos suspendiera sus “maniobras militares a gran escala” en la península de Corea.
Esas mismas prioridades imperiales que impiden una solución negociada con Corea del Norte parecen ser la principal razón por la que Estados Unidos participa en la guerra y las atrocidades de Yemen. En este caso, forman parte de la alianza estratégica de Washington con la dictadura saudí, que recientemente ha sido objeto de un aumento de críticas por su apoyo a grupos terroristas como el ISIS.
Afortunadamente, algunos miembros del Congreso están dispuestos a retirar su respaldo a la participación inconstitucional y no autorizada en la guerra dirigida por Arabia Saudí contra Yemen.
Durante casi tres años, y respondiendo a la solicitud de la dictadura saudí, el Ejecutivo ha desplegado al ejército de Estados Unidos contra los hutíes, un grupo rebelde yemení, sin relación alguna con al-Qaeda o el ISIS –grupos incluidos por EE.UU. en la Autorización de Uso de la Fuerza Militar de 2001– y opuestos a estas organizaciones. Un grupo de abogados que representa a ambos partidos [demócrata y republicano] ha puesto sobre la mesa el primer debate público que se produce sobre este tema en nuestro país y que obligará a votar sobre la continuidad de estas hostilidades no autorizadas introduciendo una “resolución privilegiada”, lo que significa que se discutirá en el Congreso por encima de las objeciones de la dirección de los partidos, para obligar al presidente Trump a retirar las fuerzas estadounidenses de esta guerra saudí que está llevando el hambre a la región.
Pero es necesario ejercer más presión desde abajo. Las decenas de millones de estadounidenses que entienden la diferencia entre “seguridad nacional” e imperio deben manifestarse de forma más activa para que el Congreso refrene a la Administración Trump.
Recientemente, Bernie Sanders señaló que “Arabia Saudí no es nuestro aliado” y propuso un acercamiento más imparcial al conflicto entre Irán y Arabia Saudí. También se mostró contrario al objetivo de “hegemonía global benigna” en política exterior, que atribuyó a “alguien de Washington” y calificó de desastre el “marco organizativo de la guerra global contra el terror”.
Esto es una buena señal que indica que el movimiento que llevó a Sanders a ganar el 46 por ciento del voto demócrata por la presidencia tiene potencial para proponer una política exterior más independiente. El apoyo masivo a los atletas que están “hincando la rodilla” cuando suena el himno nacional en los eventos deportivos es otra iniciativa a la que debemos dar la bienvenida y que no habría sido posible hace apenas unos años. Los atletas protestan contra el racismo y la brutalidad policial pero a la vez se niegan –ellos y sus millones de seguidores– a ser intimidados por el “patriotismo pagado” y falso promovido por Trump. También esto tiene facilita desarrollar un pensamiento independiente y unos muy necesarios debates sobre la política exterior de Estados Unidos.
Trump ha contribuido a este despertar masivo de conciencia encarnando en su propia persona y vomitando al exterior muchos de los odiosos errores que deben rectificarse. No es necesario que se lo agradezcamos –él ha hecho del mundo un lugar más peligroso– pero debemos aprovechar la oportunidad que nos brinda.
Mark Weisbrot es codirector del Centre for Economic and Policy Research, en Washington DC, y presidente de Just Foreign Policy.
El presente artículo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autor, su traductor y a Rebelión como fuente de la traducción

28 de septiembre de 2017

27 de septiembre de 2017

Ejército de EE.UU. admitió su ‘preocupación con el poder nuclear de Corea del Norte

Ejército de EEUU, preocupado por ‘ritmo’ de pruebas de Pyongyang



La general estadounidense Lori J. Robinson ofrece un discurso en Austin (Texas), 1 de septiembre de 2017.
El Ejército de EE.UU. admitió su ‘preocupación’ por el ritmo de las pruebas nucleares de Pyongyang y su ‘sorpresa’ por el avance de los misiles norcoreanos.

“Vemos el ritmo y la velocidad de las pruebas, y que (al líder norcoreano, Kim Jong-un,) no le asusta fallar en público. Deberíamos preocuparnos y sé que lo estamos”, reconoció el miércoles la jefa del Comando Norte de Estados Unidos (Northcom), la general Lori Robinson.

La también máxima responsable del Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD, por su acrónimo en inglés) calificó de “increíble” el desarrollo de la capacidad militar de Pyongyang en poco tiempo.

Recordó también que desde que asumió su papel de máximo responsable del país asiático, en diciembre de 2011, Kim “ha realizado un 30 % más de ensayos” nucleares del que llevó a cabo sus predecesores Kim Jong-il y Kim Il-sung, su padre y su abuelo, respectivamente.


Vemos el ritmo y la velocidad de las pruebas, y que (al líder norcoreano Kim Jong-un) no le asusta fallar en público. Deberíamos preocuparnos y sé que lo estamos”, reconoció la jefa del Comando Norte de Estados Unidos (Northcom), la general Lori Robinson.



¿Cómo podría Corea del Norte derribar cazas de EEUU? | HISPANTVLos analistas advierten de que los aviones de combate de EE.UU. podrían ser vulnerables ante la aviación y misiles de Corea del Norte.

La general estadounidense destacó el poderío del Ejército norteamericano: “Puedo decirles que, a día de hoy, tengo confianza en nuestra capacidad para defender Estados Unidos, pero eso no significa que nos vayamos a parar ahí”.

El pasado 3 de septiembre, Corea del Norte realizó su sexta y más potente prueba nuclear desde 2006, el cual fue respondido con un nuevo paquete de sanciones por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) en lo que va de año.

Corea del Norte justifica que sus ensayos misilísticos responden a las provocaciones de EE.UU. y sus aliados regionales, lo cual ha generado un ambiente de tensiones entre dos países.

La tensión entre Corea del Norte y EE.UU. ha escalado hasta los insultos. Trump, se refirió a Kim como “el hombre cohete”, mientras este le dijo “trastornado mental”.

bhr/ncl/krd/rba

Titulares de HispanTV

Maduro: "tener los fusiles, los misiles y los tanques bien aceitados"


Maduro llama a tener "los fusiles, los misiles y los tanques bien aceitados" para defender al país
 En un discurso ante la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el jefe de Estado se refirió a las sanciones implementadas por EE.UU., país que calificó como "imperio criminal".


El presidente venezolano, Nicolás Maduro, estrecha la mano al ministro venezolano de Defensa, Vladimir Padrino López, durante un desfile militar en Maracay, Venezuela. 26 de septiembre de 2017
Reuters
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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha instado a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a estar preparada ante las amenazas realizadas por el Gobierno de Estados Unidos, informó el diario 'Panorama'. 

Consideró necesario "tener los fusiles, los misiles y los tanques bien aceitados, preparados (...) para defender cada palmo del territorio, si hiciera falta".

Indicó que "Venezuela cuenta con el sistema de cohetes más moderno que jamás haya tenido la Fuerza Armada en ningún momento de su historia".
Defensa de la paz

Refiriéndose al Gobierno estadounidense y las sanciones económicas que aplicó a Venezuela, el líder bolivariano señaló: "Hemos sido amenazados descaradamente por el imperio más criminal que haya existido y tenemos la obligación de prepararnos para garantizar la paz".

El presidente venezolano encabezó un desfile militar que celebró los 12 años de creación, por parte del fallecido presidente Hugo Chávez, del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas Venezolanas (CEOFANB).
Doctrina militar

Por otra parte, llamó a la FANB a profundizar la unión cívico-militar, como consagra la doctrina militar desarrollada por el Gobierno chavista.

"Es tiempo de ir a la profundidad del pueblo, para garantizar cada eslabón de la cadena de defensa, en el concepto de guerra de todo el pueblo antiimperialista, que se vaya afinando y esté preparado para garantizar que Venezuela siga navegando en el siglo XXI como un Estado soberano de paz", manifestó Maduro citado por la estatal AVN.

El Gobierno entregó a los militares 10 nuevos helicópteros, modelo MI-35 Caribe, fabricados en cooperación con la Federación de Rusia, a los que calificó como "los más modernos y versátiles de América del Sur".