10 de agosto de 2012

Ley de Costos y Precios Justos impacta en economía venezolana

VENEZUELA AVANZANDO POR EL CAMINO DE MEJORAR LA REDISTRIBUCIÓN DEL INGRESO 


Caracas (PL) Transcurrido un año de aprobada, la Ley venezolana de Costos y Precios Justos muestra hoy su impacto en el decrecimiento inflacionario y en el combate a la especulación, logros que pueden incrementarse con el ingreso al Mercado Común del Sur.

  La Ley, sancionada por vía habilitante el 14 de julio de 2011 por el presidente venezolano, Hugo Chávez, deja en claro su necesidad ante "los abusos flagrantes del poder monopólico en muchos sectores de la economía".

Estos originaron que "la base de acumulación de capital se materialice en los elevados márgenes de ganancia que implica el alza constante de precios sin ninguna razón más que la explotación directa e indirecta del pueblo", como consta en el texto.

Todo ello redundó en precios altos y en daños incalculables a la economía de los consumidores.

Entrevistada por Prensa Latina, la jefa de la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop), Karlin Granadillo, aseguró que esta legislación es "una herramienta que nos permite tomar medidas concretas en relación con el problema de la especulación, como una de las causas de la inflación y, a la par, nos posibilita ir en busca de cambios en el modelo económico en el país".

Mientras el sector privado tenga en sus manos la posibilidad, no solo de producir, sino de establecer los precios, siempre lo van a hacer desde su visión capitalista de obtener la mayor ganancia posible, subrayó.

Frente a esto, acotó Granadillo, "al Estado le toca tener un rol regulador, para garantizar el acceso de toda la población a rubros esenciales", a precios accesibles, como los establecidos -a partir de la implementación de la Ley- a 19 gamas de productos alimenticios, de higiene personal y del hogar, agua mineral, compota y jugos pasteurizados.

A juicio de la especialista, tras un año de promulgada, la legislación exhibe entre sus logros la lucha contra la especulación, el impulso al sector productivo y la defensa de los ingresos de la familia venezolana.

Una muestra de eso -destacó- es lo que se ha logrado con los 19 rubros mencionados, de los cuales los análisis realizados arrojaron la necesidad de disminuir sus precios, pues se detectó que el sector productivo estaba trasladando al público los compromisos que solo le competen asumir a él, como el impuesto sobre la renta o los aportes al seguro social.

Ejemplificó con un caso concreto: "descubrimos que es una estafa el hecho de las ofertas, pues igualmente los empresarios las reflejan en las estructuras de costos y finalmente los terminábamos pagando nosotros".

Al ver eso, apuntó, los especialistas de Sundecop no los reconocimos como costos sino como gastos que compete a la empresa asumir y que debe salir de su utilidad.

Las empresas -explicó- habían pasado de incrementar precios dos veces al año, a dos veces al mes, una tendencia mantenida desde el 2008; desde entonces hasta la fecha, las empresas habían aumentado 400 por ciento los precios.

"El venezolano se ha acostumbrado a ver como natural el aumento de precios; la gente se resigna a ir al mercado y pagar cada vez más, porque a eso nos enseñó el modelo capitalista", remarcó Granadillo.

Como resultado de la implementación de la Ley, "alcanzamos como promedio una disminución de la variación de los precios de los 19 rubros de 13 por ciento en el mes de abril y a partir de ahí una estabilidad que no se tenía anteriormente", manifestó la especialista.

Añadió que otro de los logros es que este año la inflación ha tenido un aumento cada vez menor, un comportamiento estructural no visto en los años anteriores, recordó.

"La ley no es la única razón de esto, pues en ello inciden también las grandes misiones (programas sociales y económicos) y otras políticas macroeconómicas", manifestó Granadillo.

Al respecto el intendente de Costos y Precios, William Contreras, agregó otro de los impactos de la aplicación de la ley: "hemos empezado a desmontar la idea de que el precio está determinado por el mercado" y, en contraste, estamos logrando que la determinación de éste sea por lo que cuesta producir un bien o servicio.

Esto -aseveró- como primer paso para rescatar a la gran masa de trabajadores que han sido históricamente expropiados por la forma de producción capitalista.

Contreras destacó también que "culturalmente se nos había enseñado que la estructura productiva de la clase económica dominante era eficiente, cuando realmente es rentista, parasitaria, que encontró un mecanismo para seguir expropiando la renta nacional producida por todos, pero por la vía de la especulación".

En opinión de Granadillo, "la especulación es una estructura aprendida, de querer ganar mucho, recuperar lo invertido en muy poco tiempo, obviamente una visión capitalista".

Es una cultura -aseveró- que tenemos que combatir a través de la formación; es un proceso que lleva su tiempo, de conjunto con otros organismos, a través de campañas formativas e informativas.

INGRESO A MERCOSUR FAVORECE REGULACION DE PRECIOS 

El ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur) favorece la aplicación de la Ley de Costos y Precios Justos, consideró la superintendente Karlin Granadillo.

"Participamos en las negociaciones iniciales del ingreso al Mercosur, conocemos las normativas del bloque y sabemos que no hay ninguna que contradiga o prohíba la aplicación de esta legislación", aseveró la jefa de Sundecop.

Añadió que el Mercosur, a diferencia de otros mecanismos de integración, no es supranacional, es decir, la normativa del bloque regional no se convierte en venezolana automáticamente una vez aprobada, sino más bien una vez discutida en las mesas de negociación dentro del organismo, pasa a la aprobación de los parlamentos en los respectivos países.

"Si algún acuerdo que se concibió en Mercosur se contrapone con nuestra normativa interna, simplemente no se introduce en la legislación del país", pues el bloque es "respetuoso de las leyes nacionales", enfatizó la especialista.

A juicio de Granadillo, el ingreso al bloque regional "va a ser una ventaja en el caso de la aplicación de la Ley y ayuda a la regulación de los precios, porque, por ejemplo, los productos que vienen de los países miembros del Mercosur van a tener cada vez aranceles menores, hasta llegar a cero".

"Es decir, que nosotros podríamos hasta seguir bajando los precios porque los productos van a tener menos costo de importación; sabemos que las empresas importadoras van a tener mayores márgenes de ganancia porque los impuestos que deben pagar por las importaciones van a ser menores", recalcó.

Posiblemente -subrayó- las empresas importadoras venezolanas, al ver que desde el Mercosur tienen menor costo de importación, se trasladen hacia ese mercado y eso le da más estabilidad a la aplicación de la regulación de los precios y es conveniente para los importadores.

Granadillo explicó que esto podría suceder, por ejemplo, en el caso de los 19 rubros regulados, en los cuales hay un alto componente importador, no solo de los productos finales, sino también de las materias primas, muchas de las cuales se producen en Brasil y Argentina, países con alto nivel de industrialización.

"Esto nos brinda una tranquilidad, porque sabemos que habrá un ahorro por esa vía con el cual anteriormente no se contaba", acotó.

"Los importadores conocen muy bien estas normas y saben manejarse dentro de esquemas de integración, pues muchos de ellos son miembros de la Comunidad Andina y de la Asociación Latinoamericana de Integración", afirmó la Superintendente de Costos y Precios.

El pasado 31 de julio, durante una Cumbre de Mercosur celebrada en Brasil, Venezuela oficializó su ingreso como miembro pleno del bloque económico regional integrado, además, por Brasil, Argentina y Uruguay, mientras Paraguay está separado tras el golpe de estado perpetrado en junio pasado contra el presidente constitucional Fernando Lugo.

Por Lourdes Pérez Navarro 

Corresponsal de Prensa Latina en Venezuela.


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